Hola a todos!!
Cuanto tiempo, ¿verdad?.¿Qué tal las vacaciones?. Las mías estupendas. Desconexión total. Maravilloso.
La contraparte es que tanto tanto he desconectado, que creo que llevo sin abrir el ordenador para algo más que ver alguna peli, por lo menos un par de semanas. Y las tartas se van acumulando.
Para esta ocasión os traigo algo con lo que disfruté muchísimo, primero porque era para unos amigos geniales, y segundo, porque ha sido lo más grande -reposteramente hablando- que he hecho hasta ahora. Se trata de ¡¡una mesa de postres para el bautizo de Nicolás!!. Seguro que las habréis visto mucho más lustrosas que ésta, pero como os digo es mi primera mesa y me encantó.
El tema de la mesa giraba en torno a una ilustracíón de un león, de Fiona Land, que encontré en uno de libro de Pablete. Era muy sencilla de hacer, y a Rut y César (padres de Nico) les gustó. Así que todo en naranja y amarillo.
Os cuento lo que puse en la mesa. Como elemento principal, una super tarta de bizcocho de chocolate y buttercream de chocolate. Graaande. La más grande que he hecho. Y no la manejé mal. Pensé que al ser tan grande se me romperían las capas de bizcocho, pero oye, que ¡lo hice bien!.
Por primera vez os dejo fotos del proceso de elaboración. La logística y el almacenaje de todo fue un poco complicado (mi cocina es mínima), pero ¡logré salir airosa!.
Mmmmmmmmmh!....buttercream de chocolateeeee!!!!!
Rica, ¿verdad?
Después, hice minicupcakes, muchos minicupcakes, muchíiiiiiiisimos minicupcakes. QUe exagerada, pensaréis.....Pues no, tras la última hornada ya no sabía ni donde ponerlos a enfriar.
Elegí la versión mini del cupcake porque la mesa era el postre a una comilona espectacular, "made in" Trina -nuestra Guiri Gourmet particular-, que hace unas cosas absolutamente deliciosas. Y después de ponernos las botas y con un calor interesante, pensé que gustaría más algo "de bocado".
Precisamente por el calor elegí el limón como sabor para los minicupcakes. Refrescante, acidillo...¿ No se os hace la boca agua?
Como había muchísimos, hice varias decoraciones. Todas con buttercream de limón riquísima, pero jugando con los colores del tema de la mesa. Personalmente, los de esta última foto me chiflan. Y con el detalle de la gominola de limón ¡más todavía!.
Os he tenido abandonados unas semanas y me parece a mí que de esta vais a salir bien endulzados, porque llevo ya un buen rato hablando ¡y aún quedan más cosas!.
Las galletitas. ¡Menudas galletas!. No es lo que más hago porque tardo muchísimo en decorarlas (ya os dije que tengo un pulso malísimo) y tengo tendencia a dejarlas en el horno un minuto de más...y con eso ya se quedan como piedras. Pero hace poco recibí una iluminación divina en forma de receta y soy capaz de hacer unas galletas de cítricos espectaculares, gracias, todo sea dicho, a Peggy Porschen.
En concreto, estas eran de naranja. Siempre me han gustado las galletas con formas de letras, asi que no me resistí y use las del nombre de NICO para darles forma.
Para hacer solo estas poquitas estuve muucho tiempo, asi que hice el resto cuadraditas, unas decoradas con glasa, y otras con azúcar glass espolvoreado, para los menos golosos.
Me alegró mucho comprobar que gustaron. Y me sentí muy halagada cuando unas personas de entre las invitadas, me pidieron la receta.
Y para terminar, hice algo, que no puede ser más fácil, ni estar mas dulce, creo. Es para golosos empedernidos. ¿Y que es? Pues unos merenguitos chiquitines, muy cucos.
Esto lo hice de manera experimental, pero ¡salió bien!.
Y nada más. Como si fuera poco ¿verdad?. He disfrutado mucho haciendo todas estas cosas para Nico, Rut y César, a los que agradezco la confianza que han depositado en mi. ¡Espero que quedarais satifechos!.
Y de momento, nada más. Espero que podáis digerir tanto azúcar, porque voy a intentar ponerme al día en subiros golosada.
¡Hasta pronto!


















