jueves, 15 de agosto de 2013

BAUTIZO DE NICO

Hola a todos!!
 
Cuanto tiempo, ¿verdad?.¿Qué tal las vacaciones?. Las mías estupendas. Desconexión total. Maravilloso.
 
La contraparte es que tanto tanto he desconectado, que creo que llevo sin abrir el ordenador para algo más que ver alguna peli, por lo menos un par de semanas. Y las tartas se van acumulando.
 
Para esta ocasión os traigo algo con lo que disfruté muchísimo, primero porque era para unos amigos geniales, y segundo, porque ha sido lo más grande -reposteramente hablando- que he hecho hasta ahora. Se trata de ¡¡una mesa de postres para el bautizo de Nicolás!!. Seguro que las habréis visto mucho más lustrosas que ésta, pero como os digo es mi primera mesa y me encantó.
 



 
El tema de la mesa giraba en torno a una ilustracíón de un león, de Fiona Land, que encontré en uno de libro de Pablete. Era muy sencilla de hacer, y a Rut y César (padres de Nico) les gustó. Así que todo en naranja y amarillo.
 
Os cuento lo que puse en la mesa. Como elemento principal, una super tarta de bizcocho de chocolate y buttercream de chocolate. Graaande. La más grande que he hecho. Y  no la manejé mal. Pensé que al ser tan grande se me romperían las capas de bizcocho, pero oye, que ¡lo hice bien!.
 
Por primera vez os dejo fotos del proceso de elaboración. La logística y el almacenaje de todo fue un poco complicado (mi cocina es mínima), pero ¡logré salir airosa!.
 
 


Mmmmmmmmmh!....buttercream de chocolateeeee!!!!!



 
Rica, ¿verdad?
 
Después, hice minicupcakes, muchos minicupcakes, muchíiiiiiiisimos minicupcakes. QUe exagerada, pensaréis.....Pues no, tras la última hornada ya no sabía ni donde ponerlos a enfriar.
 
Elegí la versión mini del cupcake porque la mesa era el postre a una comilona espectacular, "made in" Trina -nuestra Guiri Gourmet particular-, que hace unas cosas absolutamente deliciosas. Y después de ponernos las botas y con un calor interesante, pensé que gustaría más algo "de bocado".
 
Precisamente por el calor elegí el limón como sabor para los minicupcakes. Refrescante, acidillo...¿ No se os hace la boca agua?
 





 
Como había muchísimos, hice varias decoraciones. Todas con buttercream de limón riquísima, pero jugando con los colores del tema de la mesa. Personalmente, los de esta última foto me chiflan. Y con el detalle de la gominola de limón ¡más todavía!.
 
Os he tenido abandonados unas semanas y me parece a mí que de esta vais a salir bien endulzados, porque llevo ya un buen rato hablando ¡y aún quedan más cosas!.
 
Las galletitas. ¡Menudas galletas!. No es lo que más hago porque tardo muchísimo en decorarlas (ya os dije que tengo un pulso malísimo) y tengo tendencia a dejarlas en el horno un minuto de más...y con eso ya se quedan como piedras. Pero hace poco recibí una iluminación divina en forma de receta y soy capaz de hacer unas galletas de cítricos espectaculares, gracias, todo sea dicho, a Peggy Porschen.
 
 
 
En concreto, estas eran de naranja. Siempre me han gustado las galletas con formas de letras, asi que no me resistí y use las del nombre de NICO para darles forma.
 


 
Para hacer solo estas poquitas estuve muucho tiempo, asi que hice el resto cuadraditas, unas decoradas con glasa, y otras con azúcar glass espolvoreado, para los menos golosos.
 

 
Me alegró mucho comprobar que gustaron. Y me sentí muy halagada cuando unas personas de entre las invitadas, me pidieron la receta.
 
Y para terminar, hice algo, que no puede ser más fácil, ni estar mas dulce, creo. Es para golosos empedernidos. ¿Y que es? Pues unos merenguitos chiquitines, muy cucos.
 


 
Esto lo hice de manera experimental, pero ¡salió bien!. 
 
Y nada más. Como si fuera poco ¿verdad?. He disfrutado mucho haciendo todas estas cosas para Nico, Rut y César, a los que agradezco la confianza que han depositado en mi. ¡Espero que quedarais satifechos!.
 
Y de momento, nada más. Espero que podáis digerir tanto azúcar, porque voy a intentar ponerme al día en subiros golosada.
 
¡Hasta pronto!

martes, 9 de julio de 2013

CUMPLE DE ESTELA

¡Hola a todoooo!.Ya estoy aqui otra vez.

Y como os dije, se me han acumulado un montón de cosas. Hoy voy a enseñaros los minicupcakes que me encargó una de las profes de Pablo, para celebrar su cumpleaños.

Como premisa principal me dijo que es muy golosa y le encanta el chocolate. Genial, me dije, más fácil no me lo podía poner.

En un primer momento pensé en hacer unos minicupcakes de nubes de azúcar, (y ya de paso aprovechar mi reciente adquisición de "Marshmallow Fluff"), sin embargo, al final me decanté por el chocolate, que siendo un clásico, nunca falla. Peeero, no eran de chocolate, así sin más, sino que al morder los minicupcakes podías encontrarte con pequeñas y deliciosas petitas de chocolate blanco. ¡El colmo de los fans del chocolate! (todo el mundo entero, ¿no?).


No sabía cual era el color favorito de Estela, así que para la decoración hice varios modelos, cada uno de un color. Es lo bueno del chocolate, ¡pega con todo! (y se nos pega a todo también, que le vamos a hacer).

Por una parte, bolitas naranjas y amarillas y cápsulas verdes y amarullas, por otro, cápsulas azules y fucsia y bolitas en rosas y perlitas brillantes azules y rosas, y por último, verde que te quiero verde, en bolitas y càpsulas. Aqui lo véis: 






Como podréis apreciar (por fin unas fotos decentillas), están bien cargaditos de buttercream de , por supuesto, chocolate, esponjosa y ligera en su textura. El sabor es simplemente maravilloso. Esta  vez utilicé la receta es de "Objetivo:Cupcake Perfecto" porque me convenía más para las cantidades,y el resultado es igualmente estupendo.

En definitiva, esta es otra de esas cosas sencillitas, pero que bien hechas siempre gustan porque ¡están para chuparse los dedos!.




Asi que no me queda nada más que decir, salvo ¡FELICIDADES ESTELA!. Espero que disfrutárais saboreando estos minicupcakes como yo preparándolos.

¡Hasta pronto!

lunes, 8 de julio de 2013

¿QUÉ ES ESTO?

...Pues esto, queridos amigos, es un experimento. ¡Y es el que mejor ha resultado últimamente!...(algún día escribiré un post de "tomas falsas" reposteras. Lo que os vais a reir.)

Antes de nada, buenos días a todos. Voy a aprovechar el momento y a endulzaros todo lo que pueda, así que ¡volvamos al experimento!.

Parece un heladito pero no lo es. Parece un cake pop, pero tampoco lo es.Podríamos decir que tiene un poco de cada, y por supuesto, está claro que es una golosada de cuidado.


 
Estoy muy orgullosa de esta creación "made in Capy", aunque no es mía del todo, porque es el producto de mezclar dos recetas. Por un lado los "cucuruchos de pastel" de Peggy Porschen y por otro, un tutorial que encontré en internet para hacer cake pops sin horno. Podría haber sido una mezcla catastrófica, pero ha sido todo lo contrario, así que me siento muy contenta.

Vale, seguro que alguno ya estará pensando: "Ya está liándose a contar su vida, y aqui me tiene sin saber de qué está hecho esto", y es verdad, os he puesto la foto y ahí os he dejado con la miel en los labios.

¡Pues vamos a diseccionarlos!


Toma "bocao". Mmmmmmhhh....¿A qué sabe?...El barquillo es obvio: chocolatito rico. ¿Y por dentro?...Ooooooooooohhh...no puede ser. Siii...¡¡a galletas Oreo!!.

Las bolitas son de este tipo de galletas, trituradas y mezcladas con queso de untar. Y  está bueníiiisimo. ¡Que barbaridad!. La cobertura de la bolita está hecha con Candy Melts. Probé en una primera fase experimental con fondant líquido, y no se si no lo utilicé adecuadamente (era la primera vez), pero el resultado no me convenció mucho.


 

Y para suavizar un poco tanto chocolatazo, el cucurucho está relleno con queso de untar, que le da un toque fresquito y un contraste que a mi me chifla. De hecho, esa mezcla, chocolate y queso de untar, ha sido uno de mis preferidas para bocatas de merienda durante mi infancia, adolescencia, juventud...¡¡y ahora también!!. El otro día se lo contaba a alguien, no me acuerdo quien, y me ponía una cara más rara...Y hombre, sé que mis gustos para bocadillos son francamente extraños (un día haremos un post al respecto, que se lo merecen), ¡pero esto en concreto es de lo más normalito!.

En fin, que vuelvo a liarme...concluyendo. Una vez montados los falsos heladitos, los presenté en una copa llena de azúcar, para que se sostuvieran. Es un postre ideal para sorprender y luce muchísimo.



¡Espero que os haya gustado!

jueves, 4 de julio de 2013

¡MI CUMPLE!

¡Hola a todos!

Voy con muucho retraso. Tengo un montón de cosas que enseñaros, van pasando los días y no os cuento nada de nada. ¡Qué poca consideración tengo!. Pero esto tiene remedio fácil, asi que allá vamos.

El pasado día 21 fue mi cumpleaños. Cumplía....bueno, ¡que más da cuantos!. Digamos que unos pocos y ya está. Lo celebramos con un día soleado estupendo,  buena compañia de amigos y una buena comida, que por supuesto incluía un postre rico rico (¡o al menos es lo que intentaba!).

Aprovechando que estábamos en confianza para experimentar un poco, hice una tarta con bizcocho de manzana y buttercream de vainilla, y galletas de naranja. De las galletas lamento decir que no hay fotos porque volaron antes de que me diera cuenta, pero las veréis en próximas entradas, porque me gustó tanto el resultado que he repetido.








En las últimas semanas me he hecho con dos libros nuevos, y en ambos se explica con precisión cómo decorar una tarta sólo con buttercream. Y explico esto porque esta es mi primera tarta decorada de esta manera, siguiendo esas indicaciones. No es que quedara maravillosa, pero para ser la primera no está mal.




En mi defensa debo decir que no estaba en mi lugar habitual de cocina, no tenía todo el material e iba ya con prisa (ejem ejem...excusitas), si no, creo que hubiera quedado mejor.

En la elaboración del bizcocho, todo iba sobre ruedas hasta que lo "abrí" al cortar las capas. Tenía un aroma intenso a manzana espléndido, y yo esperaba un pastel esponjoso...os lo estais imaginando, ¿no?...pues olvidaros, porque la consistencia era más parecida a la quesada. ¡Menudo disgusto!. Eso me pasa con experimentar cuando hay invitados. SI hubiera probado antes la receta...



La sensación que daba era que iba a ser un pastel muy pesado de comer. Sin embargo todo dijeron que estaba buenísimo. No se si porque son muy buenos amigos, o muy golosos..o ambas cosas. Vamos a ver, hay que reconocer que estaba rico, ¡pero no era lo que yo pensaba!.  Aún así la combinación de la manzana, con su toque entre dulce y acidillo y la buttercream de vainilla es todo un acierto. La receta es del libro de Magnolia Bakery, que sabéis que me encanta, y es un pozo sin fondo de nuevas ideas.

Y hasta aqui esta nueva entrega, sencillita....yyy vamos a por la siguiente!





martes, 11 de junio de 2013

CUMPLE DE JOSH

 ¡Buenos diaaaas!

Ya os dije que junio iba a ser un mes movidito, y he aquí una muestra más.

El jueves pasado hice una tarta para el cumpleaños de Josh, que es amigo de mi amiga Trina, que me encargó que hiciera un pastel, y como los amigos de mis amigos, son mis amigos, me puse a ello inmediatamente.

Los datos que me habían proporcionado eran que josh es muy goloso y que es DJ, además de profe de inglés. Por lo demás, libertad absoluta para hacer la tarta, así que me puse a pensar qué forma darle, y la respuesta fue rápida: ¿No es dj?, pues una mesa de mezclas, me dije. Que graciosa. Cuando busqué y ví imágenes de mesas de mezclas en internet casi me da algo. ¡Cuantos botoncitos y detalleeeees!. Pero bueno, una vez metida en el lío ya no iba a salir.

Ý este fue el resultado (simplificando la imagen original of course):

 

Me hizo gracia el detalle del Ipod en la imágen original así que intenté reproducirlo. Tuve algunos problemillas con la simetría de la tarta, pero en general no quedó mal.



El bizcocho es de vainilla y el relleno y cobertura de buttercream de chocolate. Un clásico que gusta a cualquier goloso que se precie.



He de reconocer que lo pasé un poco mal para poner las bolitas de decoración, y para dibujar con el rotulador, porque tengo un pulso como para robar panderetas. ¡Y las bolitas son minúsculas!. Creo que se me cayeron más de las que coloqué.


 
Lo más divertido de hacer esta tarta fue sin duda la entrega. Tenía que llevarsela a Josh a su academia en Zaratán (Coast2Coast), así que alli me planté, en medio de su clase, diciéndole que tenía un regalo para él de parte de su amiga Trina (todo in english). No se lo esperaba y se alegró mucho, pero lo bueno buenísimo vino cuando abrió la caja, vió la tarta y exclamó....¡¡¡OOOOOOH MY GOOOOOD!!!....se le pusieron los ojos como platos. ¡Realmente le había encantado!. Así que allí le dejé con su tarta y sus alumnos completamente revolucionados.
 
La verdad es que así da gusto. Ver que la tarta gusta tanto al destinatario !es una gozada!.
 
¡ESPERO QUE A VOSOTROS TAMBIÉN OS HAYA GUSTADO!
 
 
 



martes, 4 de junio de 2013

CUMPLE DE PABLO II

¡Hola de nuevo!

Pensaba dejaros tiempo para digerir los minicupcakes de oreo, pero tengo un rato para el ordenador y no puedo desperdiciarlo, porque no se cuando será el siguiente...¡solo espero que no acabéis empalagados con tanto dulce!. (Si alguno está a dieta, mejor que deje este post para mañana, que gana calorias solo por leerlo fijo!)

Dicen que las segundas partes no son buenas, pero ¡os puedo asegurar que ésta si lo es!. Después de la celebración casera del cumple de Pablo, tocaba la del cole. La costumbre en la guarde de Pablo es llevar un bizcocho sencillo, que puedan comer los niños....y destrozarlo, por lo que me dijeron.

Así pues guardé todos los libros y recetas sofisticadas, y recuperé de mi memoria el bizcocho de toda la vida, el que hacía mi madre en casa, que más sencillo y riquísimo no puede ser. Un yogur, la medida del yogur de aceite, dos medidas de azúcar y tres de harina, huevos, levadura y al horno.

Y este fue el resultado:


Sencillote, extremadamente esponjoso y absolutamente delicioso. Un clásico donde los haya.

Como tenía que ir sin decoración, lo puse en un plato desechable y le pegué unas letras de goma-eva con el nombre de Pablo y el 1. Lo envolví con papel celofán, y a la caja.


Por lo que me dijo la profe, gustó mucho a todos, y los niños se pusieron morados. Asi que ¡objetivo cumplido!.

¡Y esto no fue todo! Pensé en las profesoras, en  lo difícil que me parece su trabajo, en lo contento que va Pablo a la guarde y la de cosas que está aprendiendo allí, y me apeteció tener un detalle con ellas, por lo que les preparé unos CUPCAKES DE ALGODÓN DE AZÚCAR.

Lo primero de todo, decir que estos cupcakes son para golosazos. Yo me comí uno y casi vuelco hiperglucémica perdida. Sin embargo ahí tenéis a Ángel poniéndo un copete enorme en uno de los cupcakes, y tras comérselo, decir que no es para tanto....lo que os digo, para golosos golosos.


Las fotos son horribles, pero se me hizo de noche y la luz de mi cocina hace de todo menos alumbrar como debería.

Decorés estos cupcakes con buttercream de algodón de azúcar, que hice en un periquete con mi nueva maquinota. Como eran por el cumpleaños de Pablo, puse una P de fondant en cada uno, en diferentes colores vivos, para darle un poco de alegría y espolvoreé una pizca de brillantina por encima. Quedaron muy bonitos y sencillitos.



Y si si, lo estáis viendo bien...¡¡¡por dentro son de color rosa!!!!....Este color pegaba perfectamente con el sabor de los cupcakes, asi que me arriesgué a teñir la masa. Reconozco que pensé que iba a quedar más intenso el rosa, pero no está mal, me gustaron. ¡ESPERO QUE A VOSOTROS TAMBIÉN OS HAYAN GUSTADO!



Estad atentos que este mes es de vértigo (el que me está dando solo de pensar cómo me voy a organizar) y culminará con algo muy especial, un trabajo mano a mano con mi querida "Guiri Gourmet" a la que aún no conocéis pero os dejará con la boca a bierta.

¡HASTA LA PRÓXIMA!

CUMPLE DE PABLO I

¡Holaa!

Seguro que pensábais que me había olvidado del blog. Pues noooo. Simplemente es que  no he tenido tiempo para ponerme al ordenador. Bueno, ni para el ordenador ni apenas para repostear, pero algo si que he hecho y ya os lo enseñaré.

Pero ha empezado junio, que va a ser un mes de lo más activo y hay que darle caña. Y para mi empieza de la mejor manera del mundo. El día 1 fue el cumpleaños de Pablito, que justamente cumplía un año. Este último año ha sido increíble y se ha pasado volando. Mira que cuando tienes un niño te lo dice todo el mundo: "Aprovecha que se pasa muy rápido", y aunque al principio piensas que no es para tanto, efectivamente tienen razón. Así que tomen nota las futuras mamis.

Llevaba semanas pensando en la super-mega-tarta que iba a prepararle para su cumple, pero al final...no hubo tarta. Y no, no me he vuelto loca, aunque suene fatal eso de un cumple infantil sin tarta. El caso es que al final hicimos una celebración muy sencilla e íntima y sobretodo, quería disfrutar el máximo tiempo posible con Pablo y Ángel sin estar liadísimsa en la cocina, así que no hice tarta.

Pero antes de que penséis que soy una despegada y no tengo sentimientos os diré que SI que reposteé algo (si no que iba yo a hacer aqui escribiendo ahora, ¿no?). Nos zampamos unos maravillosos MINICUPCAKES DE OREO  ¡¡que estaban para chuparse los dedos!!





Esto ya es otra cosa, ¿verdad?...Ya me parecía. Para hacer esta maravilla para el paladar utilicé la receta de "Objetivo:Cupcake perfecto", ante cuya autora me quito el sombrero porque ¡es verdaderamente perfecta!.

La cobertura del minicupcake es cream cheese con Oreo, y aqui tengo que decir que es la primera vez que consigo que me quede la crema de queso con la consistencia adecuada. Hasta ahora no acababa de cogerle el punto. Pero (modo susurro ON) es que conté con la inestimable ayuda de ¡¡¡¡¡MI NUEVA KITCHEN AID!!!!! (pasamos a modo histérica perdida). No he podido resistirme a contarlo. Asi que ya que estamos agradezco este pedazo de regalazo de cumpleaños a Ángel, mis papis y a Andresín. (los cuales tienen barra libre de cupcakes de aqui hasta la eternidad).

Volviendo al tema, que me estoy dispersando mucho. Para la decoración desmonté las galletas que me quedaban y coroné cada minicupcake con una de ellas. Resultó que no tenía suficientes para todos asi que opté por unas bolitas turquesa para el resto. Ya os he comentado en otra ocasión que me encanta la combinación del color chocolate (Oreo en este caso) y turquesa, y creo que daban un toque bien chulo. Para resaltar el contraste, presenté los minicupcakes sobre un mantelito posatodo del mismo color turquesa.





Como de la horada salieron muchos minicupcakes, prepare otro stand con una decoración diferente.

Estos los horneé con capsulas de colorines y los decoré con animalitos de azúcar de diferentes colores también, con la idea de darles un toque más infantil. Y debió funcionar porque Pablo no paraba de intentar echarles mano.



Y hasta aquí hemos llegado. Ahora a por la segunda parte....