¡Hola de nuevo!
Tras una semana de paroncillo, he retomado la actividad repostera y me he puesto a preparar unos cupcakes para el Día de la Madre. La mia siempre dice que no es muy golosa pero a la hora de la verdad no puede resistirse a un dulcito, sobretodo cuando se presenta así tan apetecible, y vamos a ver....que los ha hecho su hija con todo el cariño del mundo (ahora es cuando pongo cara de niña buena. Esa que mi madre ya no se cree desde hace tiempo). Aprovechando el día y la hornada, Ángel llevo también unos cupcakes a su madre, a la que le gustaron tanto que no quería comerselos.
Volviendo a los cupcakes, quería probar algún sabor nuevo y tenía el libro "Objetivo Cupcake Perfecto" quemándome en la manos, pero sin saber por donde empezar. Finalmente me decanté por el bizcocho de fresa, aprovechando que estamos en temporada. De sabor quedaron muy buenos, aunque no subieron todo lo que deberían, así que aún estoy investigando si el culpable fue el peso de la fruta o la levadura.
Para la decoración puse en práctica dos ideas que tenía en mente.
Estos que aparecen en las fotografías están cubiertos de buttercream de vainilla. Esta vez he usado la receta del libro de Alma Obregón, para probar, y ha quedado muy buena. ¡Realmente dudo que pueda existir una buttercream que esté mala!. Para rematar la decoración puse un trocito de fresa liofilizada y crujientes cereales machacados. Si, seguramente alguno ya se lo estaba suponiendo...¿fresas y cereales? eso me suena a caja de cereales light (por llamarlos de algún modo), y si, confieso que es lo que he usado. Necesitaba poquitas fresas y el toque crujiente me parecía original así que tiré de caja de cereales. ¡El resultado fue sorprendentemente bueno!
¡Y en menudo jardín me he metido!, podríais decir. Pues si. Cuando terminé de decorar estos cupcakes me recordaban a un jardín de Pin y Pon que tenía cuando era niña. ¡Las flores era muy parecidas!. Si encuentro una foto, la subo para que lo veáis.
El efecto césped ya lo había utilizado hace tiempo para unos minicupcakes rugberos y para una tarta, tambien con temática de rugby (aficiones que tiene una), pero en esta ocasión el motivo era mucho más delicado y bucólico. El césped es de buttercream de vainilla y las flores son de fondant con una perlita de azúcar en el medio, lo que puso a prueba mi pulso para robar panderetas. Al final quedó todo en su sitio, y he de decir que tanto a mi madre como a mi suegra les llamó mucho la atención esta decoración.
¡Espero que os haya gustado!
Estad atentos a la próxima entrada porque tengo algo bastante chuli para poner. Solo espero que después de decirlo, me quede bien, porque si no, voy a quedar fatal. ¡Hasta pronto!







No hay comentarios:
Publicar un comentario