Lo prometido es deuda. Os dije que tenía algo chuli, y aquí lo tenési. Espero que os guste, ya que para mi ha sido una tarta especial.
¿Qué sería de nosotros en los hospitales si ellas no estuvieran?, ¿Qué sería de los propios hospitales sin ellas?...¿Quienes?.....¡Las ENFERMERAS por supuesto!. Bueno, hablo en femenino aunque también hay hombres, pero como la gran mayoría son mujeres así lo refiero.
En este caso se trata de un regalo para mi madre, que como ya habréis adivinado es enfermera.
Para el diseño di muchas vueltas y acabé mirando mucho por interntet. Al final me decanté por hacer la camiseta de su "pijama" de trabajo. Hubo un momento que me lié la manta a la cabeza y se me ocurrió precisamente eso, ponerle una cabeza. ¡Lo tenía todo pensado!, pero afortunadamente en sentido común me puso en mi sitio. Tenía que ser algo fácil de transportar y decidí hacerlo sencillo. Menos mal.
Para el bizcocho utilicé la receta de "The Complete Magnlia Bakery Cookbook" para Red Velvet, que es uno de mis favoritos. Me gusta mucho ese sabor no tan dulce y ¡lo esponjoso que queda!. Y del color rojo intenso que puedo decir....simplemente que ¡me encanta!.
El relleno es de buttercream de vainilla, receta del mismo libro. ¡La verdad es que me estoy aficionando muy peligrosamente a esta crema!...Y digo esto porque no puedo evitar comerme hasta la última cucharadita de lo que sobra, untado en algun bordecillo o trocito también sobrante de bizcocho, por supuesto. Y yo que me había propuesto experimentar con las sobras para hacer cake pops...¡que desastre!...Y de la operación bikini ni hablamos claro....
No quería complicarme mucho con los detalles para no recargar demasiado la tarta, así que me he limitado a algunos de los típicos: el fonendo (aunque no lo suelen llevar ellas, pero me parecía que quedaría chulo), una jeringuilla hecha con un cortapastas...vale, ya se que metida así en un bolsillo no la va a llevar nadie, pero es mi tarta, y me hizo gracia; y para terminar, algo que si es fundamental: una mascarilla. He de decir que me costó mucho que quedaran bien los pliegues, pero lo conseguí usando una lámina de fondant muy muy finita y con una buena dosis de paciencia.
He de decir que tanto mi madre como sus compis se sorprendieron mucho con la tarta, y que les gustó, ¡asi que yo me quedo tan contenta!.




Es precioso!
ResponderEliminar